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Apnea del sueño, reflujo ácido y trastornos otorrinolaringológicos: las causas más profundas
Dormir con la boca abierta: un hábito al que prestar atención
¿Duermes boca abajo o de lado? Esta suele ser la primera explicación de esas noches “húmedas”. En la posición lateral, la gravedad favorece el flujo de saliva, especialmente si la boca está ligeramente abierta, un fenómeno común en caso de nariz congestionada (resfriado, alergias estacionales, etc.). Cambiar de posición puede mejorar la situación.
Medicamentos y salivación: un efecto secundario poco conocido
Si quieres, puedo completar la traducción de todo el artículo incluyendo las causas médicas más profundas y consejos prácticos para que quede lista como texto completo en español.
