¡Oh Dios mío! He estado buscando esta receta durante años. Mi madre la preparaba a menudo y perdí su receta. ¡Muchas gracias! Siempre la

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Preparación de la masa

1. Batir la mantequilla y el azúcar
En un bol grande, mezclar la mantequilla y el azúcar hasta obtener una consistencia cremosa. Con una batidora eléctrica, esta operación puede tardar de 3 a 5 minutos.

2. Añadir los huevos y la vainilla
Incorporar los huevos de uno en uno, mezclando bien después de cada adición. Luego agregar el extracto de vainilla para aromatizar la masa.

3. Incorporar los ingredientes secos
En otro bol, mezclar la harina y la sal, y añadirlos gradualmente a la mezcla cremosa.

4. Añadir los frutos secos
Incorporar delicadamente los pistachos y los arándanos secos. Esto dará a la masa un bonito color y un sabor irresistible.


Formado y congelación

Dar forma a la tarta:
Extender la masa sobre film transparente, formar un rollo compacto, envolverlo cuidadosamente y colocarlo en el congelador por al menos 2 horas.

Corte:
Una vez que la masa esté completamente congelada, sacarla del congelador y dejarla reposar a temperatura ambiente unos minutos para que sea más fácil de cortar. Cortar el rollo en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.


Horneado

Precalentar el horno:
Precalentar el horno a 180°C (350°F) y forrar una bandeja con papel de hornear.

Hornear las rodajas:
Colocar las rodajas en la bandeja dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán ligeramente durante la cocción. Hornear por 12-15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.


Terminación y degustación

Una vez horneadas, dejar enfriar las galletas sobre una rejilla. El resultado es una tarta de frutos secos glaseada, con textura fundente y un sabor deliciosamente dulce, realzado por el ligero amargor de los pistachos y la acidez de los arándanos.

Esta tarta es perfecta para acompañar un café o té, y puede conservarse en un recipiente hermético durante varios días, ¡aunque dudo que dure tanto sin ser devorada!