PARTE 2 A la mañana siguiente, Valeria bajó las escaleras con un pañuelo negro en la cabeza…

²No sintió odio, solo alivio. Porque comprendió que la perseverancia no siempre salva a una familia; a veces, solo mantiene vivos a quienes te destruyen. ¿Crees que Valeria hizo bien en cerrarles la puerta definitivamente, o había alguien en esa familia que aún merecía el perdón?Valeria regresó a la oficina, con la cabeza rapada y un elegante pañuelo que la cubría. Nadie se burló de ella. Su equipo la recibió con una ovación de pie. No había perdido su dignidad; la había defendido. Le volvió a crecer el pelo. Y también la paz. Un día, vio a Raúl en una avenida, empujando una silla donde estaba sentada Doña Carmen, más delgada y mayor. Él alzó la mano, como pidiendo perdón. Valeria subió la ventanilla del coche. No sintió odio, solo alivio. Porque comprendió que la perseverancia no siempre salva a una familia; a veces, solo mantiene vivos a quienes te destruyen. ¿Crees que Valeria hizo bien en cerrarles la puerta definitivamente, o había alguien en esa familia que aún merecía el perdón?