²
A continuación, te compartimos cinco colores que conviene usar con precaución (o directamente evitar) después de los 50 años, junto con alternativas más favorecedoras.
Los 5 colores que pueden apagar tu brillo
1. Marrón apagado o barro
Los tonos marrones sin brillo, especialmente los que se acercan al color barro o al caqui oscuro, tienden a fusionarse con las manchas de la piel madura y a generar una sensación de opacidad. En lugar de aportar calidez, pueden hacer que el rostro se vea cansado.
- Alternativa recomendada: camel, cacao luminoso o chocolate con matices cálidos.
2. Amarillo mostaza intenso
Aunque es un color de moda, el amarillo mostaza puede resaltar los tonos amarillentos naturales de la piel madura, dando la impresión de un cutis apagado o incluso enfermizo. Cerca del rostro suele ser poco favorecedor.
- Alternativa recomendada: amarillo suave tipo mantequilla o dorado luminoso, siempre lejos del cuello o combinado con un pañuelo en tono neutro.
3. Naranja fluorescente
Los naranjas muy saturados o fluorescentes tienen una gran carga visual y compiten con el rostro. En pieles maduras, pueden acentuar el enrojecimiento y hacer que las facciones se vean menos definidas.
- Alternativa recomendada: coral, terracota o durazno, tonos mucho más armónicos y luminosos.
4. Negro absoluto cerca del rostro
El negro es un clásico infaltable, pero después de los 50 puede resultar demasiado severo al usarlo pegado a la cara. El contraste es tan fuerte que suele marcar arrugas, ojeras y líneas de expresión, endureciendo la mirada.
