8 minutos después de firmar el divorcio, mi exesposo sonrió y dijo que yo me iba con las manos vacías… pero mientras salía con mis hijos y 2 pasaportes, no sabía que la carpeta en mi auto iba a destruir el futuro que su familia ya estaba celebrando.

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PARTE 2: Graciela empujó la puerta del consultorio como si la clínica también le perteneciera.
—¿Qué dijo? —exigió—. ¿Qué no coincide?
Ximena se incorporó en la camilla, pálida, cubriéndose el vientre con las manos.
Ricardo miraba el monitor sin entender.
El doctor mantuvo la voz baja.
—Según el desarrollo fetal, la concepción ocurrió al menos 5 semanas antes de la fecha que ustedes declararon.
—Eso es imposible —dijo Ricardo.
Pero no sonó seguro.
Paola, desde la puerta, miró a Ximena con una expresión nueva. Ya no era admiración. Era cálculo.
—Ximena —susurró—, ¿qué significa eso?
Ximena abrió la boca, pero no salió nada.
Entonces sonó el celular de Ricardo.
Era su director financiero.
Ricardo contestó furioso.
—Ahora no.
La voz del otro lado fue tan urgente que Ricardo se apartó del grupo.
—¿Cómo que congelaron las cuentas?
Graciela dejó caer la cobijita azul.
—¿Qué cuentas?
Ricardo caminó hacia el pasillo.
—No, no, no. Eso no puede pasar. Habla con el banco. Habla con los socios.
El director financiero explicó que 3 inversionistas acababan de retirar su apoyo. Que alguien había enviado documentos sobre transferencias irregulares. Que el juez mercantil había autorizado una medida precautoria.
Ricardo sintió que el piso desaparecía bajo sus zapatos.
En su pantalla apareció otra notificación.