Los médicos revelan que comer aguacates causa…

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¿Puede comer aguacates causar aumento de peso? ¿Mito o verdad?
Los abogados llevan años atravesando una crisis de identidad.

Algunos los llaman superalimentos, mientras que otros advierten que son demasiado grasos y pueden provocar aumento de peso.

Entonces, ¿cuál es la verdad?
1. Sí, los aguacates contienen mucha grasa, pero es un buen tipo de grasa

Así es: un aguacate promedio contiene unas 240 calorías y 22 gramos de grasa.
Sin embargo, a diferencia de las grasas saturadas que se encuentran en los alimentos fritos o procesados, la grasa del aguacate es principalmente una grasa monoinsaturada — la misma grasa beneficiosa para el corazón que se encuentra en el aceite de oliva.
Estas grasas no solo apoyan la función cardíaca, sino que también ayudan a equilibrar el equilibrio hormonal, a mantenerte lleno y a reducir los antojos de azúcar, todo lo cual puede ayudarte a mantener un peso saludable.

2. Los aguacates te ayudan a sentirte lleno durante más tiempo

Uno de los
mayores retos en el control del peso es combatir el hambre constante.
Aquí es donde los aguacates destacan: son ricos en fibra — unos 10 gramos por fruta — lo que ralentiza la digestión y te mantiene saciado durante horas.

Un estudio de 2013 publicado en Nutrition Journal encontró que las personas que añadieron medio aguacate a su desayuno se sentían un 23 % más llenas y un 28 % menos de antojos de comida durante las siguientes cinco horas.
Aunque los aguacates son altos en calorías, en realidad pueden ayudarte a comer menos.

3. Se trata de raciones, no de prohibición
. Como con cualquier comida, lo que importa es el equilibrio. ¿Comiendo tres aguacates al día? Es demasiado.
Pero un cuarto o medio aguacate al día encaja perfectamente en la mayoría de las dietas saludables.

Piensa en los aguacates como un sustituto de las grasas menos saludables, no como un suplemento.
Esparcíalo en tostadas en vez de mantequilla, añádelo a ensaladas en vez de aliños cremosos, o úsalo en batidos en vez de nata.

Los intercambios pequeños marcan una gran diferencia.