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Aprende a reconstituir miel pura.
Consejo nº 1: Observa cómo se reconstituye la sartén.
¡Aquí tienes un método rapidísimo que no requiere sartén! Antes de usarla, examínala. Si es de vidrio o transparente, es perfecta. Coloca la sartén con cuidado encima, de arriba abajo, y dale la vuelta inmediatamente. El secreto está en la presencia de gránulos. En realidad, estos gránulos se reagrupan lenta y persistentemente durante un instante antes de dispersarse. ¡Este es un excelente indicador! Esta recomposición se debe a la densidad natural del producto, asociada a la presencia de azúcares complejos. Si los gránulos se disuelven al instante, esto no está ocurriendo: podría ser señal de adulteración o dilución excesiva.
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consejo n.° 2: La prueba de las escamas de agua
