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Preparar el café solo y dejarlo enfriar por completo.
Separar las claras de las yemas. Reservar 6 yemas y 4 claras (guardar en el frigorífico hasta usarlas).
En un bol grande, batir las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y blanquecina.
Añadir el queso mascarpone a la mezcla de yemas y azúcar. Batir suavemente hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.
En otro bol, montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Batir hasta que estén firmes.
Incorporar las claras montadas a la crema de mascarpone con movimientos envolventes, para que no pierdan aire.
Mojar ligeramente los bizcochos de soletilla en el café frío, procurando que no se empapen demasiado para que no se deshagan.
En un molde desmontable, colocar una capa de bizcochos en la base.
Extender encima una capa de la crema de mascarpone.
Repetir la operación alternando capas de bizcochos y de crema hasta terminar con una capa final de crema.
Cubrir la superficie con cacao en polvo tamizado, usando un colador para repartirlo de manera uniforme.
Tapar con film transparente y llevar al frigorífico durante al menos 12 horas (lo ideal son unas 12 a 24 horas) para que tome consistencia y los sabores se integren bien.
Servir frío, decorado con más cacao en polvo si se desea.
Prep Time: 750 minutos | Cooking Time: 5 minutos
Servings: 8 personas
