²
- Preparar el café y dejarlo enfriar por completo. Conviene hacerlo con anticipación para que las vainillas no se ablanden demasiado al entrar en contacto con un líquido caliente.
- Colocar el mascarpone en un bowl y agregar el dulce de leche. Mezclar suavemente hasta obtener una crema pareja, sin batir de más.
- En otro recipiente, batir la crema de leche hasta que tome cuerpo. Si se desea un postre más dulce, agregar las 2 cucharadas de azúcar durante el batido. No es indispensable, ya que el dulce de leche aporta bastante dulzor.
- Incorporar la crema batida a la mezcla de mascarpone y dulce de leche en dos o tres tandas. Hacer movimientos suaves para conservar una textura aireada. Agregar la esencia de vainilla y mezclar nuevamente.
- Pasar el café frío a un recipiente amplio. Mojar las vainillas rápidamente, una por una, sin dejarlas sumergidas demasiado tiempo. Deben absorber café, pero mantenerse enteras.
- Acomodar una primera capa de vainillas en la base de una fuente. Cubrir con una parte generosa de la crema de dulce de leche y distribuirla de manera uniforme.
- Repetir el procedimiento formando otra capa de vainillas mojadas en café y cubrir nuevamente con crema. Continuar hasta completar la fuente, procurando terminar con una capa de crema.
- Cubrir el recipiente y llevarlo a la heladera durante al menos 4 horas. Si puede reposar de un día para el otro, los sabores se integran todavía mejor y las capas adquieren una textura más pareja.
- Antes de servir, espolvorear cacao amargo sobre toda la superficie. Para darle un toque extra, se pueden agregar algunos hilos finos de dulce de leche por encima.
Tips y consejos
- Mojar las vainillas apenas unos segundos para evitar que el postre quede demasiado húmedo.
- Si el dulce de leche es muy firme, mezclarlo previamente para que sea más fácil integrarlo con el mascarpone.
- El cacao amargo ayuda a equilibrar el dulzor de la preparación.
- También se puede armar en vasos individuales, formando las mismas capas.
- Mantener siempre el tiramisú refrigerado hasta el momento de servir.
- Se conserva bien en la heladera durante 2 o 3 días.
El resultado es un postre cremoso, con capas bien marcadas y una combinación intensa de café, cacao y dulce de leche.
Una versión distinta del tiramisú que sigue siendo sencilla de preparar y muy tentadora.
