Tiramisú de dulce de leche

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  1. Preparar el café y dejarlo enfriar por completo. Conviene hacerlo con anticipación para que las vainillas no se ablanden demasiado al entrar en contacto con un líquido caliente.
  2. Colocar el mascarpone en un bowl y agregar el dulce de leche. Mezclar suavemente hasta obtener una crema pareja, sin batir de más.
  3. En otro recipiente, batir la crema de leche hasta que tome cuerpo. Si se desea un postre más dulce, agregar las 2 cucharadas de azúcar durante el batido. No es indispensable, ya que el dulce de leche aporta bastante dulzor.
  4. Incorporar la crema batida a la mezcla de mascarpone y dulce de leche en dos o tres tandas. Hacer movimientos suaves para conservar una textura aireada. Agregar la esencia de vainilla y mezclar nuevamente.
  5. Pasar el café frío a un recipiente amplio. Mojar las vainillas rápidamente, una por una, sin dejarlas sumergidas demasiado tiempo. Deben absorber café, pero mantenerse enteras.
  6. Acomodar una primera capa de vainillas en la base de una fuente. Cubrir con una parte generosa de la crema de dulce de leche y distribuirla de manera uniforme.
  7. Repetir el procedimiento formando otra capa de vainillas mojadas en café y cubrir nuevamente con crema. Continuar hasta completar la fuente, procurando terminar con una capa de crema.
  8. Cubrir el recipiente y llevarlo a la heladera durante al menos 4 horas. Si puede reposar de un día para el otro, los sabores se integran todavía mejor y las capas adquieren una textura más pareja.
  9. Antes de servir, espolvorear cacao amargo sobre toda la superficie. Para darle un toque extra, se pueden agregar algunos hilos finos de dulce de leche por encima.

Tips y consejos

  • Mojar las vainillas apenas unos segundos para evitar que el postre quede demasiado húmedo.
  • Si el dulce de leche es muy firme, mezclarlo previamente para que sea más fácil integrarlo con el mascarpone.
  • El cacao amargo ayuda a equilibrar el dulzor de la preparación.
  • También se puede armar en vasos individuales, formando las mismas capas.
  • Mantener siempre el tiramisú refrigerado hasta el momento de servir.
  • Se conserva bien en la heladera durante 2 o 3 días.

El resultado es un postre cremoso, con capas bien marcadas y una combinación intensa de café, cacao y dulce de leche.

Una versión distinta del tiramisú que sigue siendo sencilla de preparar y muy tentadora.

 

 

 

 

 

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