1. Preparar los calabacines
Lava los calabacines y córtalos por la mitad a lo largo.
Cuécelos ligeramente o hornéalos unos minutos para ablandarlos y luego vacía parte de la pulpa.
2. Preparar el relleno
En una sartén con aceite de oliva, sofríe la cebolla y el ajo picados.
Añade la carne y cocina hasta que esté dorada. Incorpora la pulpa del calabacín, el tomate y las verduras. Cocina unos minutos hasta obtener una mezcla jugosa.
3. Rellenar los calabacines
Coloca los calabacines en una fuente de horno y rellénalos con la mezcla de carne y verduras.
4. Añadir el queso y gratinar
Espolvorea queso rallado por encima y lleva al horno a 180–200 °C durante 10–15 minutos hasta que el queso esté dorado y fundido.
Resultado final
Interior jugoso y lleno de sabor
Exterior suave y tierno
Capa superior gratinada y crujiente
El toque de queso gratinado es clave para conseguir un plato irresistible.
Consejos para que queden perfectos
No vacíes demasiado el calabacín para que mantenga su forma
Puedes añadir bechamel para una versión más cremosa
Usa mezcla de carnes para mayor sabor
Gratina al final para un acabado dorado
Cómo servir
Sirve los calabacines recién hechos acompañados de:
Arroz blanco
Ensaladas frescas
Pan crujiente
También pueden disfrutarse como plato único por su equilibrio entre proteínas y verduras.
