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Instrucciones
1. Prepara el horno y la bandeja
Precalienta el horno a 220 °C. Forra una bandeja con papel de aluminio y coloca una rejilla encima.
2. Seca bien el pollo
Seca bien cada muslo de pollo con toallas de papel, prestando especial atención a la piel. Deja reposar de 10 a 15 minutos a temperatura ambiente si es posible. Secar bien la piel es el paso más importante para lograr esa textura crujiente al hornear.
3. Coloca el pollo y añade el aceite
Coloca los muslos sobre la rejilla. Frota con aceite de oliva, cubriendo toda la superficie.
4. Sazona
Espolvorea el condimento para pollo, sal y pimienta, frotando bien para que se adhiera de manera uniforme.
5. Hornea
Hornea de 35 a 40 minutos, hasta que la temperatura interna alcance 74 °C y los jugos salgan claros.
6. Dora la piel (opcional)
De manera opcional, activa el grill 2-3 minutos al final para dorar más la piel, vigilando de cerca para que no se queme.
7. Deja reposar y sirve
Retira del horno y deja reposar de 5 a 10 minutos antes de servir.
Consejos para unos Muslos de Pollo Perfectos
Seca muy bien la piel antes de sazonar: es el paso clave para lograr una piel crujiente en lugar de gomosa al hornear.
Usa una rejilla, no solo la bandeja: esto permite que el aire circule por debajo del pollo, ayudando a que la piel se dore de manera uniforme por todos lados.
Deja reposar el pollo a temperatura ambiente antes de hornear: ayuda a que se cocine de manera más uniforme.
Verifica la temperatura interna con un termómetro: los 74 °C son el punto de seguridad recomendado para el pollo, y también ayudan a evitar que se cocine de más.
Vigila de cerca si usas el grill al final: la piel puede pasar de dorada a quemada muy rápidamente bajo esta función.
No sobrecargues la bandeja: deja espacio entre cada muslo para que el calor circule bien y la piel se dore de manera uniforme por todos lados.
¿Cómo Servir Estos Muslos de Pollo?
Estos muslos de pollo son perfectos como plato principal, acompañados de una ensalada, verduras asadas, arroz, o puré de papas. También puedes usarlos desmenuzados para tacos, ensaladas o sándwiches al día siguiente.
¿Se Pueden Congelar?
¡Sí! Puedes congelar los muslos ya cocidos y fríos, envueltos individualmente o en un recipiente hermético, hasta por 3 meses. Para disfrutarlos de nuevo, descongélalos en el refrigerador y recalienta en el horno para recuperar algo de la textura crujiente de la piel.
¿No Tienes Algún Ingrediente?
¿No tienes condimento para pollo o italiano? Puedes usar una mezcla propia de ajo en polvo, orégano, pimentón y tomillo.
¿Puedo usar muslos sin piel? Sí, aunque no lograrás esa textura crujiente característica; ajusta el tiempo de cocción ya que pueden secarse más rápido sin la piel.
¿Puedo usar pechuga en lugar de muslos? Sí, aunque tendrás que ajustar el tiempo de cocción, ya que la pechuga se cocina más rápido y puede secarse si se hornea por el mismo tiempo.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué mi piel no quedó crujiente?
Lo más probable es que el pollo no se haya secado lo suficiente antes de hornear, o que no se haya usado una rejilla que permita la circulación de aire por debajo.
¿Puedo marinar el pollo con anticipación?
Sí, puedes sazonarlo y refrigerarlo cubierto hasta por 24 horas antes de hornear, lo cual incluso puede intensificar el sabor.
¿Por qué es importante usar un termómetro de cocina?
Verificar la temperatura interna es la forma más confiable de saber que el pollo está bien cocido sin excederse, evitando tanto el riesgo de subcocción como la sequedad por sobrecocción.
¿Cuánto tiempo se conservan en el refrigerador?
Ya cocidos, se mantienen bien en el refrigerador tapados hasta por 3-4 días. Recalienta en el horno para recuperar algo de la textura antes de servir.
¿Ya los probaste? ¡Cuéntame en los comentarios cómo te quedaron tus muslos de pollo al horno! Y no olvides calificar la receta y compartir tu foto con el hashtag #MuslosDePolloAlHorno. ¡Buen provecho!
