Este postre crujiente de calabacín en olla de cocción lenta es una brillante ilusión culinaria que sorprenderá por completo a tu familia e invitados. Al pelar, quitar las semillas y trocear calabacines frescos, y luego cocinarlos a fuego lento con canela y jugo de limón, la verdura pierde por completo su sabor salado.
La textura se suaviza, convirtiéndose en bocados tiernos y translúcidos que imitan a la perfección las manzanas o peras ácidas al horno, mientras que un crumble de avena con azúcar moreno y mantequilla crea una capa crujiente y dorada en la parte superior. Es una forma increíble de aprovechar una abundante cosecha de calabacines de verano o de añadir un extra de nutrientes a un postre exquisito.
Ingredientes
Relleno de “Manzana Falsa”
4-5 tazas de calabacín grande, pelado, sin semillas y cortado en cubos de 1,2 cm
1/3 taza de azúcar granulada o miel
2 cucharadas de jugo de limón fresco (imprescindible para darle ese toque ácido clásico)
1 cucharadita de extracto puro de vainilla
1 1/2 cucharaditas de canela molida
1/4 cucharadita de nuez moscada molida
2 cucharadas de maicena (para espesar los jugos naturales)
Crumble de avena con mantequilla
1 taza de copos de avena
1/2 taza de harina de trigo
1/2 taza de azúcar moreno oscuro compactado
1/2 taza (1 barra) de mantequilla sin sal, derretida
1/2 taza de nueces o pecanas picadas (opcional, para un toque crujiente)
