Tendemos a tener una visión silenciosamente pesimista de los demás, asumiendo que quienes nos rodean son más propensos a mentir y engañar de lo que realmente son. Un estudio reciente sugiere que esta suposición no solo es común, sino también significativamente errónea, y que corregirla puede mejorar considerablemente la confianza.

²Los investigadores luego comprobaron si corregir esta creencia podría cambiar las perspectivas. Las personas que recibieron información precisa, que indicaba que alrededor del 70% de las personas son honestas en estas pruebas, reportaron opiniones más positivas sobre los demás, mayor confianza general y menor cinismo. Entre los gerentes profesionales, quienes a menudo diseñan las normas laborales, aquellos que conocieron los índices reales de honestidad expresaron un apoyo significativamente menor a las políticas de vigilancia y monitoreo intensivos.