²²
Luego en algo más inquietan
Cuando a veces basta con mirar un poco más atentamente para comprender lo que realmente tenemos delante de los ojos.
La lección que debemos recordar: mira dos veces antes de sacar una conclusión
Tendemos a creer que conocemos perfectamente nuestro entorno.
Nuestra cocina.
Nuestro dormitorio.
Nuestro jardín.
Nuestro baño.
Sin embargo, la naturaleza a veces encuentra formas sorprendentes de recordarnos que puede aparecer en los lugares más inesperados.
La próxima vez que notes una pequeña forma oscura sobre tus baldosas, no entres en pánico inmediatamente.
Mira.
Observa.
Y si comienza a moverse…
Evita tocarla con las manos desnudas y tómate el tiempo para identificar lo que tienes delante.
Porque un objeto que parece un simple trozo de plástico a veces puede ser algo completamente diferente.
Y en aquel baño, aquel pequeño trozo oscuro no era ni un residuo, ni goma, ni un pedazo de envase.
